dilluns, 30 d’abril del 2012

Ideología: Mesomorfismo.

En clase, Víctor nos a separado en diferentes grupos, y nos a echo leer una lectura, donde habla un poco de cada ideología. A mi me a tocado el Mesoformismo, la verdad es que es estoy muy contento con la elección ya que tiene que ver bastante en lo que estoy estudiando, y lo que es un poco es mi vida, en este caso el fútbol.
Encontré en la siguiente pagina web sobre que es el mesoformismo y sobre sus ideas.
Mi opinión seria, que en verdad a quien no le gustaría tener un cuerpo 10, la verdad es que la sociedad nos muestra que aquello que es perfecto o como tendríamos que ser, los ejemplos mas claros están en los deportistas o en las campañas publicitarias, a continuación algunos ejemplos en imágenes
.     
Esta claro, que los deportistas, son personas que admiramos, ya sea por sus valores como son la constancia, la lucha, el sacrificio, pero la campañas publicitarias estos valores no les interesa mucho, sino cuantos abdominales tiene, como se le puede sacar mas partido a su cuerpo para marcas de calzoncillo, colonias,etc. Pocos son los anuncios que muestren personas que sean populares mas por su inteligencia que por su físico. La verdad es que viendo la TV veo que lo que interesa en la sociedad son las personas con un buen físico o personas que hagan reír, es un poco triste pero es lo que gusta.
La verdad es, que tengo envidia de alguno de mis amigos, de como sin hacer casi ejercicio y comer lo que quieran tienen un físico perfecto, y yo necesito ejercicio o hacer dieta, para verme bien. La verdad es que yo no hago solo ejercicio para estar bien conmigo mismo, sino también para cuando la gente me vea me acepte y diga que buen físico.
Tendré un problema? O no me valoro lo suficiente?
La verdad es que yo estoy feliz conmigo mismo, por tanto, supongo que ideología es eso, tener un estilo de vida y unas creencias, no ver mas alla de eso,  pero yo no soy tan radical como otras personas, que tienen un estilo de vida, pero no aceptan o no entienden otra cosa que no sea aquello que saben. Yo siempre estaré dispuesto, a querer saber y aprender cualquier cosa, después que la comparta o no, ya sera opción mía.

Evaluación: Mal de escuela.

Como dijo Víctor en clase, una vez tengamos corregido por un compañero nuestro sobre ¿ Que es educar? y la saber si hemos aprobado o no el examen que hicimos sobre el libro, podremos ponernos una nota, sobre el día de " Mal de escuela".
La verdad es que la prueba tipo examen es necesaria, ya que así Víctor se asegura quien a leído o no Mal de escuela, pero supongo que a el le da igual, este libro es mas para nosotros, ya que en mi opinión este libro le gustara a casi todos los compañeros, o por lo menos a mi me a gustado, la verdad es que la prueba fue bastante sencilla. Según las respuesta que dio Víctor soy Apto, ya que las hacerte todas menos 1. Que la deje en blanco, maldito "Quijote...".
Por lo que se refiere a la corrección de aquello que fue para mi leer Mal de escuela, mi compañero no me puso muy buena nota, un 5, aprobado raspado. Pero bueno, quizás hubiera tenido que haber puesto mas tiempo, para que mis ideas o opiniones, hubiera llegado mas a mi evaluador, también hubiera podido sobornarle..... pero no es lo mio.
Por tanto haciendo una media entre las dos pruebas pienso que lo mas justo, seria un 7, pienso que es una nota  mas alta o mas baja, ya dependerá del profesor, pienso que este día era necesario, tanto para nosotros como para Víctor.

dimecres, 18 d’abril del 2012

Aquello que "Mal de escuela" me hizo escribir.


MAL DE ESCUELA

Los alumnos ya no son los que eran, también esto lo reconoce Pennac. El alumno actual vive en un mundo creado para él por los adultos en el que la manipulación resulta brutalmente explícita. Las propias palabras son usurpadas sustituyéndose por marcas (las Adidas, el Mp3, ..., sustituyendo a los sustantivos zapatillas, reproductor de música).


Frente al alumno contestatario y rebelde de los setenta y ochenta, el alumno actual se caracteriza por su condición de niño-cliente, demandante de bienes de consumo (la mayoría muy caros) por los que pagan con un dinero que no han ganado y no han debido esforzarse. Quizá éste sea el mejor diagnóstico que contiene el libro. Lejos de centrarse en la manida imagen de los padres conformistas que conceden a sus hijos todos los caprichos haciendo de ellos unos caprichosos compulsivos, Pennac centra su mirada en los aspectos extra familiares, en el chico de barrio que debe competir, no en conocimientos, sino en sus posesiones visibles para conservar su prestigio aún a riesgo de convertirse en un ridículo hombre anuncio

Nuestra pequeña reflexión seria sobre, los métodos que utilizan algunos padres, como proponer unos objetivos, como serian, preguntarle al niño que es aquello que desea, y proponerle un premio a su conducta, como sería no bajar del 9, o no suspender ninguna, o miles de ejemplos, si el hijo lo consigue, obtendrá el premio.
Pero, estos alumnos son niños-clientes como diría Pennac?, o serian niños golosinas, porque consiguen aquello que se proponen?. Pero, hay un dilema, estos alumnos intentan aprender para mejorar o simplemente es para conseguir su recompensa. Es decir, el fin justifica los medios?

dimarts, 3 d’abril del 2012

Experiencia de leer Mal de escuela.

Por fin, he acabo de leer el libro Mal de escuela, la verdad es, que te hace pensar sobre tu infancia, y volver a recordar como eras tu de joven, si un zoquete, si eras ese chico con pandilla, etc. O como se comportaban tus padres contigo, si estaban encima tuya, o directamente, solo esperaban el boletín de notas, para saber como te había ido el curso, como si en un papel se pudiera explicar lo que hace su hijo en 3 meses.
Pienso que este libro sirve para aquellas personas que se quieran dedicar a la docencia les puede servir de mucho, para dar su opinion sobre un alumno, o para el trato que tengan que tener con los padres de los alumnos.
Hay un apartado del capitulo 2, que queria hacer mi pequeña reflexion, y es cuando la profesora dice:

O aquella directora de colegio, con un auténtico grito de alegría:
 — ¿El certificado de estudios, Pennacchioni? ¡No lo obtendrá nunca!
¿Me oye usted? ¡Nunca! 
Y vibraba.
Como una persona puede juzgar a un alumno de esta manera, tengo una vivencia personal, donde tengo el mismo ejemplo, mi mejor amigo cuando acabo 4º ESO, los profesores se reunieron, y en el boletín de notas le aconsejaron que no hiciese bachiller, que creían que seria una perdida de tiempo, que buscara algún modulo que le gustara y que empezase ya a mirar su futuro laboral, en este momento, mi mejor amigo, por supuesto sin hacer caso a esos profesores, esta en 3º de Arquitectura, con alguna pendiente, pero eso es lo de menos. A mi me gustaría, ser profesor, y decirle a mis alumnos que no se rindan, que aunque sean zoquetes como Pennac los nombra, que mientras sean zoquetes y quieran seguir intentándolo, yo seré un profesor que no me rendiré.
Esto es lo que Pennac a echo que escriba, y sinceramente, estoy orgulloso de ello, y con lecturas como esta, me hacen, ganar fuerza, y seguir en esto...

divendres, 30 de març del 2012

Mi ensayo.


 No he podido asistir a la clase de hoy, viernes, por tanto, no he podido recoger mi ensayo y saber con que nota ha evaluado mi trabajo, la nota que me pondría seria de un 7,5, ya que pienso que ,mucha gente piensa lo que yo he expuesto, y lo he leído varias veces, y cada vez que lo leo, estoy mas de acuerdo. Espero recoger mi ensayo el próximo miércoles, y así saber que nota tengo, aunque tengamos el examen.

¿Qué es educar?
Como se expresa en el capítulo 2, desde tiempos ya antiguos se hablaba de dos tipos de educación,  en la antigua Grecia se llamaban Pedagogos y Maestro. En la actualidad, podría ser los padres, amigos, etc., todas aquellas personas que te enseñan algo, que te sirva para un futuro y después estaría la escuela, los profesores serian las personas que nos enseñan.
Hay jóvenes que pasan mucho tiempo en la calle, y aprenden habilidades como ligar con una chica, saber salir de una situación complicada, o saber reparase la moto, son acciones que a primera vista no parecen muy importantes, pero en un futuro marcaran su carácter y valores.
Por otro lado, tenemos aquellos jóvenes, que quizás por la actitud de sus padres, o el potencial que ven sus profesores, y también por ellos mismos, prefieren estudiar más, ya que piensan que es más importante que pasar toda la tarde en la calle
Savater, menciona en su libro esta frase: “Precisamente  lo primero que aprendemos en la escuela  es que no se puede estar toda la vida jugando. A jugar y a las cosas que vienen jugando aprendemos solos o con ayuda de cualquier amiguete: a la escuela vamos para aprender aquello que no enseñan en los demás sitio.
No estoy de acuerdo con ello, ya que por ejemplo;  una persona que ha estado toda su vida estudiando, sacándose su máster sobre marketing o ventas y mil cosas para ser el mejor en su especialidad, seguro que si en su infancia no ha vivido esas experiencias explicadas anteriormente, no podrá tratar de vender nada, esa persona no sabrá hablarle a esa persona, tiene que tener ese pequeño don de “ saber venderse”, de sacarle lo mejor de su producto.
Otro ejemplo claro, son los informáticos, son personas que han estado toda la vida delante de un ordenador, aprendiendo programas complicadísimos, estudiando continuamente, pero luego a la hora de hablar a una chica seguro que no hay ningún manual donde ponga, que tienen que hacer.
Es gracioso, que en un Curriculum se intente mentir, en plan, ensanchándolo para que cuando lo lea tu posible jefe, diga “uff” esta persona está muy cualificada. Sí, ha estudiado tiene mil títulos. Pero volvemos a lo mismo tema, para que quiere un profesor de matemáticas, siendo una carrera súper difícil y complicada, si luego cuando esta delante de sus alumnos, no sabe explicar o demostrar todo lo que sabe. Con ello no quiero decir que en un curriculum hay que poner soy diplomado en tal cosa, y he tenido tantas novias, o tengo 100 amigos y me llevo bien con todos. Pero, es verdad que no se le da la importancia a lo que diríamos” la escuela de la calle”, por nombrarla de alguna manera.
De esta manera, la educación es aquel dispositivo mediante el cual llegamos a comprender que la cultura no se consume, al estilo de una distracción cualquiera, sino que está para ser asumida. Y la disciplina se vuelve indispensable porque, en un mundo de facilidad y derroche como el nuestro, los jóvenes no lo pueden entender por sí solos. De allí que se requiera también de la autoridad, que Savater interpreta etimológicamente como “augeo”, es decir, “hacer crecer”. Para ello, el profesor deberá ser capaz de despertar la vocación del alumno, de educarlo para que desee educarse más: debe, pues, seducir y fascinar pero sin hipnotiza.
En conclusión, como Savater dice en este capítulo: “ Que un ciudadano puede fraguarse en la ignorancia de todo aquello necesario para valerse por sí mismo profesionalmente; y la mejor preparación técnica, carente del básico desarrollo de las capacidades morales o de una mínima disposición de independencia política, nunca potenciaría personas hechas y derechas sino simples robots asalariados. Este párrafo resumiría perfectamente lo que he querido reflejar anteriormente, separar la educación de la instrucción resulta imposible ya que no se puede educar sin instruir ni viceversa.

dijous, 22 de març del 2012

Que cambiarías?

En la clase del miércoles, Víctor nos hizo pensar en aquello que nos gustaría que pasara en todas las clases, estas fueron mis sugerencias:
1) Cada día ver en 2 min, 2 blogs de nosotros para ir viendo su progreso.
2) Que Víctor trajera artículos anecdoticos sobre el tema que se este impartiendo
3) Que no cambie nada, porque si quisiéramos cambiar algo tendríamos, también que cambiar el profesor.
Mi pequeña reflexión va sobre esta última, en mi opinión se supone que el profesor quiere lo mejor para nosotros, porque si fuera por nosotros, cada uno diría una cosa y no tendría coherencia, es el maestro el que tiene que realizar clases diversas y flexibles para que cada alumno no quiera hacerlo algo diferente, a lo que se hace en clase.
El profesor tiene que buscar la manera de que los alumnos no sean pasivos, y aparte que aprendan. Se que es difícil, ya que no puede decir que es solo bueno, lo que el piensa, pero tampoco se puede realizar una votación conjunta,es convivir con incertidumbre, pensar y deliberar, y sobre todo pensar sobre la practica para la practica.
La verdad es que es un tema bastante complejo...

Lo que siempre podrá pedir un alumno a un profesor es, querer saber más... a eso ningún profesor se negara, y ara todo lo posible para mejorar, solo para que los alumnos mejoren.

dimarts, 20 de març del 2012

Medir a los profesores.

Después de lo que ha dicho Víctor en clase y sobretodo porque tiene toda la razón, en el tema de mejor no hacer nada que copiar. Me sentido bastante mal en clase.


 Voy a reeditar este post.


Tras leer este articulo y me gusto mucho la siguiente pregunta: 
Responde sin pensarlo: ¿recuerdas a dos o tres buenos profesores que te ayudaron a forjarte una postura ante la vida, maestros que fueron más allá de la línea del deber para echarle la mano durante su formación? 


Quería realizar mi pequeña reflexión sobre el tema de calificar a los profesores, en mi opinión pienso que estaría muy bien porque así los profesores, tendrían que innovar como motivar a su alumnado, se verían que profesores están por vocación o porque no han tenido mas remedio que acabar en la docencia. Pero, también, estaría el tema de la competición entre profesores, la competición es buena, pero cuando ya se juega con el puesto de trabajo de una persona o por ejemplo una pequeña mejora salariada, quizás ya esta competición ya no sea limpia.
Por ejemplo; se podría optar por intentar reclutar a los alumnos mas buenos, quizás ya se intentaría profundizar mas en temas personales del alumno, en plan si sus padres están divorciados( puede ser motivo de bajo nivel que da un alumno en un momento determinado), por tanto, hay una controversia en mis ideas.
Por tanto, pienso que los resultados de los alumnos no solo tiene que ver con su modo de enseñar, sino también por sus vivencias, sus problemas, o como esta su actitud en ese momento, quizás estaría bien que la calificación de los profesores no sea por los resultados obtenidos, sino al acabar la asignatura, que cada alumno hiciese una pequeña reflexión, sobre lo que le ha parecido el profesor, si se a sentía apoyado, o si piensa que ha sido muy duro, esta seria mi opinión.

ESTE ES EL POST DE QUE ME A ECHO SENTIR MAL EN CLASE:

Responde sin pensarlo: ¿recuerdas a dos o tres buenos profesores que te ayudaron a forjarte una postura ante la vida, maestros que fueron más allá de la línea del deber para echarle la mano durante su formación? 
Si tu respuesta es negativa, lo siento; qué mala onda. Pero si tu respuesta es positiva, estará validando uno de los principios intuitivos más viejos de la educación: que un buen maestro tiene sobre sus alumnos una influencia que rebasa al pizarrón. Lo contrario también es cierto: un mal profesor es capaz de amputar de tajo una ruta de aprendizaje prometedora.
Estas ideas intuitivas acaban de recibir en Estados Unidos un fuerte empujón, gracias a un informe (aún no publicado) sobre el efecto de los buenos maestros en la vida futura de sus pupilos. El estudio, preparado por dos académicos de Harvard y uno de Columbia, seguramente provocará gran discusión, pero indudablemente tiene una sólida base empírica: siguió la pista de 2.5 millones de estudiantes durante más de 20 años.
La discusión se centrará principalmente sobre el principio detrás de la medición, que son las llamadas “calificaciones de valor agregado”. Dicho de modo simple, esto significa medir a los profesores a partir de los resultados que obtienen sus alumnos a la hora de los exámenes.
Si el tema le interesa, puede irse a la nota original que publicó el diario The New York Times con el título “Big study links good teachers to lasting gain” (o siga este enlace: http://nyti.ms/zCmN5c). Aquí le va un sumario pequeño.
“El mensaje es que es mejor despedir a la gente pronto que tarde”, dijo uno de los autores, el profesor John Friedman, de Harvard.
El reto sería, dice la autora del reporte periodístico, traducir la métrica del valor agregado en políticas educativas sensatas.
Y tiene sentido, porque decir que de manera rutinaria se evaluará a los profesores conforme a los resultados de sus estudiantes puede prestarse para que permitan el copiado, para que eduquen apuntando a capacidad para resolver exámenes o para que se peleen por tener en su salón a los mejores alumnos, entre otras cosas.
Coincido con los profesores en el análisis y en la necesidad de incorporar a los maestros, paulatinamente, en un esquema de calidad centrado en la rendición de cuentas. Pero me pregunto en qué siglo podremos hacer algo así.